domingo, 17 de febrero de 2013

Para mis lectores de la Vega Baja/Baix Segura.


Últimamente hago honor al título del blog, "NOOOOO soy una cocinitas, PEEEEEERO lo intento" y mira que lo intento.
Es difícil poder mostrar al mundo las maravillas de mi cocina si todo lo que hago últimamente son desastres culinarios. He hecho las galletas más feas y malas del mundo mundial y el brownie de chocolate blanco con fresones todavía más malo que las galletas y mira que pensaba que sería difícil empeorar un resultado...
Las galletas las encontré en el blog Webos fritos: Galletas de mantequilla fáciles. Miras las fotos, las explicaciones, las medidas de los ingredientes, como disfrutó con sus hijas...toooodo parecía fácil, con garantía de buen resultado y si le sumas mi maquinita tenían que estar ES-PEC-TA-CU-LA-RES!!Pues no.



Muchas veces el "cocinitas consorte" me acusa de no poner las medidas exactas. He visto varios programas de cocina donde las pasteleras más famosas también recuerdan continuamente que NO se tienen que modificar nunca las medidas. Pero se pueden hacer proporciones ¿o no?
La receta de galletas empecé haciéndola con mitades (no son grandes modificaciones, ¿verdad?)


Hice el paso a paso como dice (con la maquinita) y aquello no se ponía como se tenía que poner: no se nos tiene que quedar pegada a los dedos, pero tampoco como una piedra.

Cómo con las medidas que había puesto se quedaba todo pegado, puse más harina recordando la gran medida de la pastelería tradicional "la que la masa admita", y la cosa continuaba igual. Después pensé: seguro que estoy pasándome de harina y esto hará un gusto kijhyiijhfk (no quiero escribir lo que pensé realmente)y empecé con el chocolate en polvo ( sí, si has leído bien). Textura de harina, pero dulce (tiene mejor gusto que la harina ;D) Total, perdido por perdido...

Cuando ya me cansé de mirar que aquello no mejoraba, lo saqué e hice unos “pegotets” que puse al horno. La parte de las instrucciones: dejar reposar al menos una hora en el frigorífico tapada con film transparente, la omití.
El resultado: Las galletas más feas del mundo.

Antes he dicho malas y quizás no sea para tanto. Se podían comer y, la verdad sea dicha, rellenas de mermelada estaban buenas.

Del brownie de chocolate blanco con fresas no hablaré mucho, sólo decir que la receta NOOOO lleva azúcar y se nota, está insípido elevado a la 34987535635-ésima potencia.
Con tanta ilusión que la hicimos mi hijita y yo, porque fácil es...snif, snif, snif.


Brownie de xocolata blanca from Cuina a bon preu on Vimeo.

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